Llego me estaciono frente al garaje y tu mirando desde la parte alta. Doy la vuelta, de repente te siento revolotear sobre mí. Te miro y digo, no miraste la distancia? bendito!. Busco apresuradamente mis llaves, pues me espera un día un poco agitado, donde no tengo tiempo a detenerme. Me pegas de un lado con tu ala, luego del otro lado. Siendo tan pequeño, eres tan grande y tan fuerte que no encuentro que hacerme. Me muevo, te miro y veo como me estas diciendo vete. Pero no comprendo, si este es mi sitio, porque ahora me quieres sacar de aquí.
Te detienes nuevamente y me observas, con gran coraje, como un gran custodio, pero no logro comprenderte. Y yo mientras te miro con temor a lo que para mí, es desconocido. Porque me eres desconocido, pues por muchos tiempo te he visto como alguien que lucha, que vive y que tiene todos esos paisajes maravilloso. Los chicos de la calle, gritan, y cuestionan porque me atacas. Yo los miro sin saber que responder, y tu sigues diciendome vete de aquí. El teléfono suena y trato de contestar pero tu me desconciertas y no respondo, hasta un rato después donde escucho una lejana voz que me dice hola! porque gritan? Y ahí entro en mi realidad y respondo, es que el esta ahí, no me deja entrar. Con una voz fuerte digo, ayyyyyyyy!!! me ataca otra vez, te llamo luego. Cuando entonces me das fuertemente en la cabeza, me tomas del pelo,me tiro al suelo tratando de que me dejes traquila. Logro subirme al auto y espero sin saber que hacer. Es entonces que decido salirme para no pelear una lucha perdida. Pero luego se me ocurre que si corro y abro la puerta podre luego volver por las cosas al auto y todo habrá terminado, al menos por un momento. Me bajo y te veo gritarme con desesperación viendo como vienes hacia mí, derrepente llega un intruso y tu quitas tu vista de mi y te diriges hacia él y lo atacas y te volteas, me miras pero decides dejarme entrar y lo atacas. Entro termino lo que tenía por hacer y pienso en que te podría haber puesto así. Entonces salgo de la casa, y te veo allá en lo alto, pero del otro lado y me doy cuenta porque tu eres el gran custodio. Y claro que eres el mejor custodio, si proteges a tus crías allá en lo alto en el nido. Como no atacarme, si te siente vulnerable ante mí, ante la posibilidad que mi inquietud y mi atrevimiento lastimen a quienes mas quieres. Claro que te entiendo, mas, que cuando vino el instruso me miraste como quien pide ayuda en lo que se deshace del otro, pues sus crías están ahí.Oh! Mi gran custodio, mi pitirrie, como extrañare cuando finalmente todos alzen vuelo y revoloteen por los aire . Custodio del cielo, custodio de mí, pitirre encantado, como te quiero a tí.
©Uchi